5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
VERDAD, PAZ Y CONCILIACIÓN | Tema de la Semana | Edición:

Iglesia propone altas motivaciones para Festejos Patrios

Publicado en web el 26 de Agosto, 2010

Iglesia en México conmemora la Independencia y cuestiona los motivos para celebrar

La Conferencia del Episcopado Mexicano ha editado una serie de reflexiones en torno al Bicentenario del proceso de Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana. El texto será dado a conocer en breve, destacando la participación de la Iglesia Católica en el Desarrollo de nuestro país

4 (1)Sonia Gabriela Ceja Ramírez

El miércoles 1º de septiembre, los Obispos mexicanos darán a conocer un documento que tiene como finalidad resumir temas, propuestas y cuestionamientos que han venido manejándose en las Jornadas Académicas Iglesia-Independencia, y que se han celebrado desde el año pasado en diversos puntos del país, como el Distrito Federal, en la Universidad Pontificia de México; en Morelia, Michoacán; León, Guanajuato, y aquí en Guadalajara, específicamente en el Instituto Cultural Cabañas.
“La Exhortación Pastoral -informó el Obispo Auxiliar de Guadalajara, José Trinidad González Rodríguez, en su calidad de miembro del Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM)-, está concentrando lo mejor de lo que se ha dicho en cuanto a reflexión, iluminación y acciones.
“Esta Exhortación Pastoral sigue el método ‘ver, juzgar y actuar’. Se ha analizado la historia para entenderla en sus aspectos positivos y negativos, y prefigurar lo que sigue; es un documento prospectivo. No nos hemos quedado añorando lo bueno del pasado ni atrapados en lo malo, sino que hemos pretendido crear una plataforma para soñar hacia el futuro inmediato e incluso un poco más allá”, explicó a Semanario.

Gratitud a las aportaciones positivas del proceso de Independencia

4“Este documento lo trabajó y elaboró una Comisión Especial, creada para las conmemoraciones del Bicentenario y Centenario, que preside el Arzobispo de Morelia, Don Alberto Suárez Inda, en la que también participó, por parte de la Arquidiócesis de Guadalajara, el señor Cura José Guadalupe Miranda Martínez, Párroco de El Dulce Nombre de Jesús, como Secretario de esa Comisión, y de la que también es miembro el Arzobispo de León, Don José Guadalupe Octavio Martín Rábago, así como muchos otros especialistas, doctores en historia, sociología y demás.
“La Comisión -añadió- fue conformada hace ya cuatro o cinco años, y su objetivo es organizar conmemoraciones, congresos y celebraciones en torno al Bicentenario del Inicio de la Lucha por la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana. El fruto de este trabajo es la Exhortación Pastoral, que será presentada próximamente.
La intención es que este documento sea ampliamente difundido a partir del 1º de septiembre, fecha en que habrá una conmemoración por demás importante, pues en la Basílica Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe se celebrará una Misa, a las 12 del mediodía. Será una Concelebración solemnísima para conmemorar el inicio del proceso de Independencia.
Esta Misa será encabezada por el Presidente del Episcopado Mexicano, Don Carlos Aguiar Retes, Arzobispo de Tlalnepantla, y concelebrada, entre otros, por el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, así como por el Nuncio Apostólico en México, el Arzobispo Christophe Pierre. Están invitados, asimismo, todos los Obispos de México, y se espera, desde luego, la presencia de los miembros de la Comisión Especial para estas celebraciones, así como la de los miembros del Consejo Permanente, para darle gracias a Dios por las cosas buenas que ha traído este proceso, no acabado aún, de la Independencia de México”.

Invitación a la reflexión: la Independencia no ha sido gratis

“Además, en la Arquidiócesis de Monterrey, durante la semana del 6 al 10 de septiembre, se reunirán los Obispos para celebrar una semana de estudio, oración, reflexión y convivencia. También allá se prevé una celebración en la Basílica de Guadalupe de la capital neoleonesa.
En la Arquidiócesis de Guadalajara, y en todas las Diócesis de México, se ha pedido que en la semana que va del domingo 12 al día 16 se celebren Misas, triduos, acciones de gracias, etcétera. Aquí, las conmemoraciones podrían ser los días 10, 11 y 12 de septiembre.
La idea es, también, concientizar a la población de que la Independencia no ha sido un regalo gratuito, sino que hay qué seguir trabajando en ella y creando compromisos”.

 

Jornadas de reflexión y comprensión
En un ambiente de pluralidad

La Conferencia del Episcopado Mexicano organizó cinco Jornadas Académicas con ocasión del Bicentenario del Inicio de la Insurgencia y el Centenario del Inicio de la Revolución, con la intención de lograr espacios de análisis y reflexión de nuestra Historia, para tener una mejor identidad como Nación

Dulce Natalia Romero Cruz

5La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), con mucha anticipación, formó una Comisión Especial para la celebración del Bicentenario del Inicio de la Independencia y el Centenario de la Revolución, por lo significativo que son los dos acontecimientos históricos para nuestro país, y también por la participación que la Iglesia tuvo como institución y como Pueblo de Dios.

“La Comisión se abocó no sólo a una celebración, sino también a una especie de conmemoración”, aseguró el Pbro. José Guadalupe Miranda Martínez, Párroco de El Dulce Nombre de Jesús y Secretario Ejecutivo de dicha Comisión. “Se pensaron para que fueran momentos de reflexión, de análisis y de estudio para comprender mejor los acontecimientos, pero con apego a los documentos y archivos, y la participación de especialistas académicos”.
Además, el Padre Secretario afirmó: “La Iglesia busca acercarse a lo más real, objetivo, serio, mediante un análisis coyuntural e inclusivo, sin enfrentamientos y sin afán de controversia, pero con una visión de la historia más científica, apartándose de puntos de vista parciales”.

La construcción…

Las Jornadas, cinco en total, se prepararon con tres años de anticipación, (la última está por celebrarse en Monterrey, el 12 y 13 de octubre, donde únicamente se trabajará sobre el tema de la Revolución). Una de las principales características y requisitos para las presentaciones fue que tenían que ser inéditas y que estuvieran apegadas a documentos, siguiendo un método histórico y científico. Consistieron en conferencias magistrales, mesas redondas y de trabajo, y paneles. Todas con una temática distinta, tomando de cada región, donde se llevaron a cabo, lo propio sobre los hechos.
La primera se celebró en la Ciudad de México, en mayo de 2009, en la Universidad Pontificia, con la temática de los personajes que tomaron parte de la Independencia, y también revisando algunos puntos de la Revolución (fue la única en que se trataron los dos temas). Expusieron especialistas académicos de pensamiento plural y de distintas instituciones del país, y algunos extranjeros.
La segunda fue realizada en Morelia en el mes de septiembre del año pasado. “Naturalmente, comentó el Padre Miranda Martínez, esa ciudad fue muy significativa para la Independencia, porque de ahí procedió la mayoría de los protagonistas, empezando por don Miguel Hidalgo y el Obispo de aquel entonces, don Manuel Abad y Queipo, y la misma participación del Cabildo de Michoacán. En esta ocasión se hicieron aportes muy importantes, principalmente en torno a la personalidad de Miguel Hidalgo y Costilla, que se presentó en una forma completa, dentro de toda su complejidad, acercándose a ella en todas sus facetas, su evolución y los cambios que fue presentando, para decidirse a iniciar con el Movimiento de Insurgencia en una forma violenta, una vez que le fallaron o le fueron insuficientes los medios pacíficos. Todo esto, debidamente documentado”.

… y el resultado

El tercer evento en torno a la Independencia, se llevó a cabo en León, Guanajuato, los días 16 y 17 de febrero de 2010. Como en los anteriores, allí también resaltó la participación de académicos y especialistas en la materia, según comentó el Padre J. Guadalupe Miranda. Lo más significativo de esta reunión fue que se contó con la participación de todo el Presbiterio de la Diócesis de León.
La más reciente de las Jornadas, la número cuatro, se realizó en nuestra ciudad de Guadalajara, el 27 y 28 de abril. Tuvo como majestuoso escenario el Instituto Cultural Cabañas, que es un edificio emblemático porque es precisamente de aquel tiempo y fue edificado por el Obispo que estaba en vigencia, Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo, quien también tuvo un papel muy destacado en el período de la Insurgencia. Aquí se trato el último tema sobre la Independencia y se dejó sólo el tema de la Revolución para la Quinta Jornada en la Ciudad de Monterrey.
Las Jornadas de estudio no fueron planeadas para ser masivas, sino para especialistas, investigadores, historiadores, maestros, universitarios, Obispos, sacerdotes, religiosos (as) y para público en general interesado. El promedio fue de 300 participantes en cada Jornada. Siempre fueron patrocinadas y coordinadas por la Comisión Episcopal para la Celebración del Bicentenario y del Centenario.

 

5 (1)La Comisión

Cuando la Conferencia del Episcopado Mexicano pensó en formar la Comisión, decidió que fueran Arzobispos y miembros del Clero de las regiones que jugaron un papel más importante dentro del Movimiento Insurgente los que las encabezaran, de tal manera que quedó constituida así: Monseñor Alberto Suárez Inda, Arzobispo de Morelia, como Presidente; Monseñor José Guadalupe Martín Rábago, Arzobispo de León, como Vicepresidente; el señor Cura José Guadalupe Miranda Martínez, de la Arquidiócesis de Guadalajara, Secretario Ejecutivo. Además, otros personajes se integraron al Doctor Rodrigo Guerra, y la Comisión Especial que se formó en torno a él y a Mons. Mario de Gasperín y Gasperín, Obispo de Querétaro.
Todos participaron entusiastamente en los laboriosos trabajos que se estuvieron realizando en las Ciudades de León, Querétaro y Morelia, con la intención de hacer un documento que se presentará en el entrante mes de septiembre.
Estas jornadas quedarán bien documentadas, pues se han estado grabando y filmando y también se están haciendo memorias escritas que, desde luego, se editarán en cada una de las sedes elegidas. Concretamente, de la Cuarta jornada de Guadalajara, se hará una publicación antológica.

 

La Iglesia, generadora de la Independencia de México

Sergio Estrada González
México, D.F.

6Dentro de los Festejos por el VIII Aniversario de la Canonización de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, canonizado por el Papa Juan Pablo II en el año 2002, tuvieron lugar las Jornadas Juandieguinas, en donde se tocaron temas, en este caso, de cara al Bicentenario del Inicio de la Gesta por la Independencia Nacional, y al Centenario de la Revolución Mexicana.
En su ponencia titulada “La participación de la Iglesia en la Independencia y la Revolución Mexicana”, el Padre José Alberto Medel Ortega, Investigador del Archivo Histórico de la Basílica de Guadalupe, desmintió que la Iglesia, desde el punto de vista de la jerarquía, no haya participado activamente en estos movimientos de insurrección, y dijo, inclusive, que los participantes en ellos fueron verdaderos mártires.

Dentro de estas aclaraciones, el investigador expuso que el grupo: “Movimiento Cristiano” fue el que tuvo la participación directa en estos movimientos, a consecuencia de la imposición de políticas que surgieron por parte de los extranjeros.
En su exposición, el especialista en Historia subrayó que los clérigos que tomaron parte en estas revueltas populares deberían llamarse justamente “Santos, porque vivieron la vida y la entregaron en medio de adversidades sociales”.

germen surgido de eclesiásticos

Entre los mártires de la Independencia destacó la figura de los sacerdotes Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón. Aunque sobre el primero -advirtió- el talante sacerdotal de Hidalgo no estuvo basado en su espiritualidad: “En ese tiempo el modo de ser sacerdotal recaía en sus labores cotidianas”.
Sostuvo, asimismo, que el Movimiento de Independencia no fue idea de Hidalgo, pero los iniciadores vieron en él su carisma y en su inspiración comenzaron las acciones del Movimiento.
“El Movimiento empezó a generarse en las iglesias, donde los clérigos explicaban la situación social, a la cual había qué responder para la liberación de los pueblos, mientras que los españoles ocupaban los puestos importantes en el Gobierno y no los criollos”, aseveró el Padre Medel.
Resaltó que la Virgen de Guadalupe fue la guía del Movimiento de Independencia. Además, señaló que el número de sacerdotes que había en ese tiempo en la Nueva España era de siete mil, de los cuales sólo 161, aproximadamente, participaron activamente en la lucha.
Al referirse a don José María Morelos y Pavón, señaló que éste conoció al Cura don Miguel Hidalgo como su maestro en el Seminario de Valladolid (hoy Morelia). Mencionó que Morelos convocó, en su primer ejercicio como caudillo, a 25 feligreses, pero en pocos meses logró reunir a un ejército de por lo menos tres mil hombres en favor de la Causa independentista.

Sobre la muerte de Hidalgo y de Morelos, el Padre Medel Ortega afirmó que los dos sacerdotes fueron degradados (rebajar a los sacerdotes a estado laico) antes de ser ajusticiados; Morelos, en lo que actualmente es Ecatepec de Morelos, en el Estado de México, e Hidalgo en Acatita de Baján el 30 de Julio de 1811; sin embargo, -subrayó el expositor-, tanto Morelos como Hidalgo recibieron los Sacramentos y fueron aceptados nuevamente al estado clerical, muriendo como sacerdotes.

La Iglesia en la Revolución Mexicana

Sobre el tema de la Revolución Mexicana, el mismo perito en Historia destacó que la participación de la Iglesia y de los sacerdotes en la Revolución Mexicana surgió a partir de la opresión por parte del Gobierno del Presidente Porfirio Díaz Mori: “Las Iglesias pasaron a ser parte del Estado y se formó un modus vivendi. Esta situación generó pugnas entre la Iglesia y el Gobierno, debido a que la Iglesia no apoyaba el Movimiento de la Revolución”, advirtió el investigador.

En 1913, el país ya contaba con 16 millones de católicos y con alrededor de 113 mil protestantes, y como el Presidente Venustiano Carranza Garza quería pasar a la historia como un nuevo héroe y constitucionalista, pretendió apoyarse en la Iglesia, pero manipulando a la vez al pueblo mediante leyes adversas a la misma, reveló el conferencista.
El Padre Medel manifestó que esta situación mantuvo al Episcopado en tensión y hubo Obispos que protestaron por el trato que se le daba a la Iglesia y decidieron, pese a las restricciones, reabrir los Seminarios. Sin embargo, también hubo Prelados que se pronunciaban en contra de esa apertura. “Entre los años de 1913 y 1917 ya estaban cometiéndose muchas agresiones en contra de la Iglesia; por ejemplo, ya Carranza mediante su Constitución prohibía el culto público de la Iglesia, lo cual fue un detonante para el descontento social, que se volvió estallido cuando asumió la presidencia Plutarco Elías Calles, quien pidió al Congreso promulgar un Código Penal, conocido como la “Ley Calles”, donde se hacía patente una verdadera persecución religiosa.
Ante eso, muchos sacerdotes fueron perseguidos, encarcelados y muertos, entre ellos el Obispo de Veracruz, Rafael Guízar y Valencia, acusado de “agitador.” Hoy es venerado en los altares como Santo, si bien no fue martirizado.
En el Occidente de la República, Anacleto González Flores organizó la Liga de la Defensa de la Libertad Religiosa en 1927, formándose así la primera cuadrilla de levantados en armas contra el Gobierno en Jalisco, aunque él fue un líder pacifista. A quienes preguntaban si era legal tomar las armas para defender la religión, algunos Obispos respondieron que cuando se ha violado toda norma sí es válido”, respondió el Padre Medel.
Comentó también el papel que desempeñó en este contexto el Padre Miguel Agustín Pro Juárez, el cual -dijo- celebraba la Misa ocultándose y no dejaba de ejercer la caridad entre los más necesitados. Sin embargo, perseguido por Calles, fue hecho preso, acusándosele del intento de asesinato contra el General Álvaro Obregón Salido, y sin mediar proceso judicial alguno, lo pasaron por las armas, junto con sus compañeros, lo cual, lejos de amedrentar a la Iglesia, generó una espiritualidad de martirio, detalló finalmente el exponente.

 

Como festejará la Conferencia del Episcopado Mexicano el Bicentenario

Los Obispos de México, desde hace dos años, hemos venido preparando una serie de eventos y trabajos para conmemorar, desde la fe, los Doscientos años del Inicio de la Lucha por la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana.
Invitamos a todos a sumarse y a promover decididamente las siguientes actividades:
1. Jornada de Oración por la Patria.- Se llevará a cabo del 9 al 15 de septiembre en todas las Diócesis, Parroquias y templos del país. El Secretariado de Liturgia de la Conferencia del Episcopado Mexicano, CEM, así como el de Profética, han preparado algunos subsidios que pueden servir de apoyo para estos trabajos pastorales. El Subsidio Litúrgico puede ya consultarse en los Misales y Propios del mes de septiembre.

2. Solemne Concelebración Eucarística de la Conferencia del Episcopado Mexicano.- A celebrarse el miércoles 1º de septiembre, a las 12 Hrs., en la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe.

3. Carta Pastoral para Conmemorar Nuestra Historia desde la Fe, para Comprometernos Hoy con Nuestra Patria.- La Conferencia del Episcopado Mexicano ofrecerá una Carta Pastoral que será difundida a partir del 1º de septiembre. En ella, todos los Obispos de México, sabedores de que en los hechos de la historia también se descubren los designios de Dios, ofrecerán su aportación para descubrir, junto con todos los mexicanos, los valores y límites de nuestra historia, destacando el papel y la aportación que la Iglesia Católica ha tenido en el desarrollo de nuestro país. Renovarán también, como Pastores de la Iglesia, su compromiso de coadyuvar, junto con todos los mexicanos, a la construcción de un país más justo, más fraterno y solidario.

Con la esperanza de
un México reconciliado
en Jesucristo

La conmemoración del Bicentenario del Movimiento de Independencia levantado por el Párroco de Dolores, D. Miguel Hidalgo y Costilla, proclamada por el Párroco D. José María Morelos y Pavón, acontece hoy ante la división política de los mexicanos, el avance de la mentalidad relativista, el laicismo intolerante y el clima de inseguridad, señala el Arzobispado de Guadalajara mediante su Carta Circular 25/2010.
El Cardenal Juan Sandoval Íñiguez invita a los fieles de la Arquidiócesis de Guadalajara a reflexionar sobre nuestra Historia Patria bajo la mirada de la fe católica. Asimismo, solicita, mediante este documento, que en todos los templos y comunidades se lleve a cabo lo siguiente:
1. Del 9 al 15 de septiembre: Semana de Oración por nuestra Patria.
2. Del 9 al 11 de septiembre: Hora Santa ante el Santísimo Sacramento, si es posible expuesto durante varias horas al día.
3. El domingo 12 de de septiembre: En todas las Misas, se tenga en cuenta la oración por la Patria y motivar a los fieles explicando el sentido de esta conmemoración del Bicentenario del Inicio de la Lucha por la Independencia Nacional.
Cabe señalar que en esta Carta, el Arzobispo de Guadalajara recordó las recomendaciones del Papa San Pío X a los mexicanos en 1910 durante la conmemoración del Centenario del Inicio de la Independencia: “Hacer rogativas públicas para dar a Dios cumplidas gracias por los beneficios concedidos a la Nación, e implorar la divina benignidad para lo sucesivo”.

 

TEXTOS SOBRE LA PATRIA, DEL OBISPO SILVIANO CARRILLO

PATRIA

7Una tierra que sostuvo nuestra cuna, un sol que alumbró nuestras primeras lágrimas, rostros amigos que sonrieron al ver nuestras risas de niño, y corazones que latieron cerca de los nuestros en los albores de la vida, eso es la Patria… Veamos a todos los que tienen la honra de ser mexicanos, como a miembros de la misma familia que es la nuestra…
Trabajemos sin descanso por ser ciudadanos honrados y útiles a nuestro país… Por nosotros y por México debemos huír del vicio y entregarnos gustosos al cumplimiento del deber.
Patriota es aquel que coopera sin ostentación y sin ruido al bienestar social. Son patriotas el abogado que defiende los fueros de la justicia; el médico dedicado a las nobles tareas de su misión en pro de la salud y de la vida; el sacerdote que busca almas para el Cielo y enseña la virtud, llevando una vida irreprensible; el comerciante cuya honradez y lealtad son proverbiales; el padre de familia que educa a sus hijos en el temor de Dios y que los acostumbra a venerar a su Patria. En fin, son patriotas los que respetan la Ley que les obliga, y todos los que aman el cumplimiento del deber. Imitemos en lo posible el ejemplo del gran patriota, Jesucristo, quien así como lloró sobre Jerusalén al ver el horrendo crimen de su pueblo, escogió entre sus conciudadanos a sus primeros discípulos, y a éstos y a todos los que los necesitaban les hizo muy grandes beneficios.
MÉXICO
Si hubiera quien a cambio de dinero, de alhajas de valor inestimable y de heroicos sacrificios nos diese la felicidad, por la que siempre anhelamos, ¿no lo daríamos todo, no seríamos capaces de las más grandes privaciones y de los más grandes martirios? Sin duda que sí; porque el ser feliz es algo que preocupa de continuo a nuestra mente; que forma la ilusión de nuestra vida y que estimamos casi como la vida misma.
Ahora, si como individuos corremos de este modo en pos de la dicha, como Nación igualmente hemos de buscar el secreto del bienestar y del poderío para la Patria.
¿Queréis que os descubra ese arcano; que ponga en vuestro poder el talismán misterioso? No os dejéis seducir por el modernismo, que ataca todo lo más respetable del pasado; que quiere suprimir la grandeza de la Sociedad para hacer grande al individuo; que desprecia la Religión porque enseña cosas que a él lo hacen despreciable; que de buena gana eliminaría a Dios del mundo de los seres reales para ser él el dios único, objeto de las adoraciones de todos los demás; que borraría con gusto el principio de autoridad en todos los códigos, para llegar al absurdo de imponer su tiranía en nombre de todas las libertades.
En una palabra, México será grande, culto, poderoso y respetado si sigue siendo una nación cristiana.
(Septiembre 15 de 1907).

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