5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
| Desde el Corazón | Edición:

Mi razón y mi corazón no me dictan lo mismo

Publicado en web el 26 de Agosto, 2010

Querida Lupita:
No sé cómo empezar. Estoy enamorada de un hombre prohibido. Hace tres años empecé a tratarlo y él me ha ayudado mucho en mi desarrollo emocional y espiritual. Es un hombre de Dios, es un sacerdote. Pero yo empecé a verlo como hombre y, sin querer, he ido enamorándome de él. Ya se lo dije y me dice que esto no puede seguir. Pero, no sé. Sus actitudes me dicen que sí me corresponde, aunque sus palabras me piden que me aleje. Yo quisiera dejarlo, mas no puedo. Sin él me muero, y con él sufro al pensar que si yo lo aparto de ese camino puedo estar dañando lo más sagrado, que es Dios mismo.
¿Cómo controlar mis sentimientos? ¿Cómo hacer lo que debo, si no quiero?

Ileana

34Hermana mía:

Te agradezco profundamente que me hayas hecho esta consulta. Debemos hablar a sacerdotes y laicos acerca de estas situaciones ambivalentes que se presentan en la vida de muchos.
Estás frente a un problema de discernimiento moral. Para hacer lo correcto, debes formar tu conciencia. Conocer, reflexionar y decidir.
Un sacerdote es un hijo predilecto de Dios. Él tiene una constitución ontológica diferente a la de los otros seres humanos. Ha prometido, con generosidad, que será otro Cristo en la Tierra y que vivirá para acercar almas al Cielo en actitud de humildad, de obediencia y castidad.
Mas, aunque tenga toda la asistencia divina, su condición humana no se suple con la divina. Es hombre y puede caer frente a las tentaciones. Nosotras, las mujeres, hemos de ser conscientes de esto y evitar, a toda costa, ser causa de caída para ellos.
Te diré lo que respondió el Padre Pío a una mujer famosa que deseaba el milagro de la curación del hombre que amaba. Este hombre era casado y mantenía una relación ilícita con ella. San Pío de Pietrelcina le dijo, sin ambages:
“Si lo amas… déjalo”. Aléjate y evita una vida eterna de arrepentimiento y dolor. Sálvale el alma.
Alfonso Aguiló, especialista en educación y antropología, señala cómo, desde los primeros tiempos de la historia del pensamiento, los platónicos, los estoicos, los cínicos, los epicúreos, y muchos más, estaban preocupados por las pasiones, los deseos y los sentimientos, sin saber qué hacer con ellos, si erradicarlos, si educarlos, olvidarlos, atemperarlos o arrojarse en sus brazos. Para los griegos, la proliferación de los deseos era radicalmente mala. Lao Tse señalaba que no hay mayor culpa que ser indulgente con los deseos.
Chesterton, más recientemente, sostenía que el interior del hombre está tan lleno de voces como una selva: Sentimientos, pasiones, ideales, locuras, manías; y que la correcta educación consiste en llegar a la conclusión de que algunas de esas voces tienen autoridad y otras no.
Entre el sentimiento y la conducta hay un paso muy importante que cruza el umbral de tu libertad. No es libre el que “hace lo que se le pega la gana”, sino aquél que “hace lo que debe, porque se le pega la gana”.
Puedo sentir miedo y actuar valientemente; sentir odio y perdonar; sentir atracción o pasión por alguien y hacerme a un lado, por su bien y el mío propio.
La solución no es sellar el corazón ni ignorarlo, sino conocerlo y educarlo.

Lupita Venegas/Psicóloga

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Una Respuesta a “Mi razón y mi corazón no me dictan lo mismo”

  1. citlali Dice::

    Septiembre 3rd, 2010 a las 7:17 pm

    al igual que ella yo pase por eso, solo que el juraba amarme y cuando le di a escoger entre seguir con el sacerdocio o conmigo escogio seguir su camino sin mi.. hace ya algunos meses que no nos hablamos para nada y aunque el decìa estar enamorado de mi, creo que al fin se diò cuenta de que estabamos en un error al querer llevar una doble vida… el sigue de sacerdote y yo aun no encuentro al hombre de mis sueños, quizàs es un poquito de lo que tengo que pagar por no respetar los designios de Dios… aveces me siento muy deprimida y sin ganas de vivir, pienso mucho en el y en el daño que ambos nos hicimos… yo quisiera que me diera algun consejo, no se como dejar de pensar en el.. ayudeme por favor.. gracias

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