5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
| Palabra del Pastor | Edición:

Muy grave, ir contra Natura

Publicado en web el 19 de Agosto, 2010

Muy estimados lectores:

Este mensaje semanal incide sobre el tema que está en discusión en todos los medios en el país: las uniones entre personas del mismo sexo y la adopción de niños por éstas.
Ya había sido un error gravísimo el haber validado desde esa altura del Poder Judicial, como lo es la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el supuesto “matrimonio” entre personas de un mismo sexo; verdadero atentado contra la naturaleza humana; y ahora añade otro error al haber aprobado la adopción de infantes por parte de esas parejas homosexuales, con lo cual ha consumado, por así decirlo, su traición a México, a la Familia y a la Ley Natural.
Quiero comenzar explicándoles que hablar de “matrimonio” homosexual y hablar de adopción, por parte de esas dizque familias, no es asunto de formas, no es asunto de fe, sino un atentado contra la Ley Natural, que obligadamente debe ser respetada por todo ser humano, sea cual sea la religión que profese, pues sólo ateniéndose a esa Ley suprema un pueblo puede ser sano y próspero.
Es una falacia argumentar aquí que, puesto que nuestro Estado es laico, no tiene por qué intervenir la Iglesia en sus asuntos, pues no estamos proponiendo que nos definan Credo ni Dogma religioso alguno; estamos hablando de una transgresión a la Ley Natural que establece que el matrimonio, la complementariedad y la fecundidad, únicamente pueden darse de acuerdo a los dictados de dicha Ley, y solamente entre personas de distinto sexo.
La Naturaleza, pues, debe ser respetada si queremos sobrevivir como especie, y quien atenta contra la Naturaleza, atenta contra la propia subsistencia humana, pues la Naturaleza jamás perdona las transgresiones.
Hay quienes al hablar de adopciones de niños por personas del mismo sexo, se ponen muy tiernos y aducen: “Pobrecitos niños, vale más que los adopten los homosexuales, ellos que son tan cariñosos, y eso es mejor a que anden por ahí abandonados y sin que nadie los cuide”. Ello es una falacia. Como si la adopción homosexual fuese la única solución para remediar la proliferación de huérfanos, habiendo tantas y mejores soluciones.
La primera, la esencial, es afianzar las bases de la institución familiar; no atacar ni destruir el núcleo de la familia natural, constituida por un hombre y una mujer. Si se solidificaran los lazos matrimoniales, evitando el amor libre, el divorcio fácil y rápido, la procreación irresponsable, las rupturas, separaciones, abandono de hijos por padres que desaparecen dejando a la esposa a cargo de los problemas de manutención y formación de los hijos, la carga de los hijos con la manutención, entonces habría muchos menos niños en y de la calle.
Es necesario, pues, que se legisle no sólo para el bien del Estado, para defender derechos de grupos o de personas en particular, sino que debería haber leyes para el bien de la familia como tal; que hubiera un estatuto que rigiera y defendiera la unión de este núcleo y de cada uno de sus miembros.
Otra solución es a la que siempre se ha recurrido a través de los siglos, sobre todo a partir de la aparición del cristianismo; ésa ha sido las instituciones benéficas creadas para amparar a madres solas y a los niños huérfanos o abandonados; las hay en todo el país y las hay aquí en Guadalajara, comenzando con el Instituto Cabañas.
Y la solución tradicional e institucional es la que siempre ha estado vigente, que es entregar en adopción a los niños a verdaderos matrimonios, bien constituidos, que no pueden tener hijos propios, o inclusive a familias generosas que, aun con prole propia, adoptan uno o más hijos sin padres; variadas soluciones que están muy por encima, en todos los aspectos, de las presuntas bondades que para el infante pudiera constituir la adopción por parte de parejas homosexuales.
Pedimos, por tanto, a Nuestro Señor Dios, por nuestra Patria; que no se vea todavía más dañada de lo que está, por estas erradas decisiones provenientes de tan alto nivel judicial, y que instituidas como leyes, seguramente afectarán a muchos mexicanos inocentes.

Que Dios los bendiga.

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6 Respuestas a “Muy grave, ir contra Natura”

  1. jacobo contreras velazquez Dice::

    Agosto 19th, 2010 a las 7:40 pm

    Excelentisimo cardenal
    Como católico respuetuoso de la división Iglesia-Estado creo menester dejar en claro que también nuestras autoridades merecen el debido respeto, aunque esten de acuerdo con aplicar leyes en contra de la enseñanza católica. No avalo la manera en como fustigo al Sr. Marcelo Ebrard ni a la Suprema Corte de Justicia. Una cosa es que no esté a favor de los matrimonios entre homosexuales y la adopción de niños por dichas parejas y otra, muy distinta, la de injuriar y denostar.

  2. Gloria Dice::

    Agosto 20th, 2010 a las 11:11 am

    Estoy de acuerdo con el Sr. Cardenal. El es nuestro pastor y esta asistido por el Espiritu Santo. Sabe bien lo que dice, tan seguro está, que lo sigue sosteniendo…. Saludos.
    Publicare esto en mi blog.

  3. fernando Dice::

    Agosto 20th, 2010 a las 8:16 pm

    Sigo sin entender como muchos se dicen catolicos y critican las normas de la iglesia catolica? es asombrosa la deformacion espiritual de esas personas que con cinismo dicen ser catolicos pero que sus conductas y sus agresiones contra el Cardenal aparecen por todos lados, afirmando lo contrario. Honestamente para mi son Judas mexicanos modernos que se esconden en un disfraz por que saben que al ser descubiertos como ateos o herejes nadie leera sus comentarios.
    Mis respetos y los de mi familia para el Sr Cardenal por su valor y por enseñar a este pais lo importante de recuperar la moral y los valores de la familia

  4. 2 corazones Dice::

    Agosto 22nd, 2010 a las 11:28 pm

    ‎”Aunque continúen esos actos de “persecución en contra de la Iglesia”, ésta no callará ante el atropello de derechos de personas indefensas” La ley Ebrad y la complicidad de la Suprema Corte solo nos invitan a luchar por nuestra Fe y a restaurar el Santo Nombre de Dios tan pisoteado por leyes anti-cristianas.: **LIGA NACIONAL DE DEFENSA RELIGIOSA**

  5. JAVIS Dice::

    Agosto 24th, 2010 a las 11:44 am

    SR Cardenal, mis mas sinceros saludos, solo para felicitarlo por alzar la voz de la verdad ante tantos atropellos a la familia, me parece contradictorio como los medios pretenden luchar contra la libre expresion, y cuando la iglesia expresa algo comienzan a atacar creo que como ciudadano tiene el derecho de opinar lo que ud quiera y sobre todo como pastor de la IGLESIA mas importante, esatmos con ud. en las buenas y en las malas, yo siempre lo carcterizo como una persona fuerte de caracter y claro con la capacidad de poder defenderse ahora de los ataques- DIOS LO BENDIGA, Y ESTAMOS CON UD.

  6. Sergio Padilla Dice::

    Agosto 29th, 2010 a las 8:28 am

    SEÑOR CARDENAL:

    El Papa Paulo VI dijo que el mundo necesitaba más que palabras el testimonio de la Iglesia. El testimonio es la congruencia entre la vida y los valores que la fundamentan. Para todos los miembros de la Iglesia nuestro testimonio debe llevarnos a vivir el evangelio, especialmente la caridad en medio del mundo.

    Es desde la perspectiva del testimonio, que yo no creo en usted, señor cardenal, aún cuando tenga pruebas del “maiceo” hacia los ministros de la SCJN, y haga uso de su “libertad de expresión” utilizando un término nada caritativo hacia los homosexuales. No le creo porque su testimonio de vida no refleja los valores que nos dejó aquel buen hombre que, por amor radical a todos los seres humanos, nació en un pesebre y murió en una cruz. Usted juega golf con amigos ricos, vive en casa lujosa, tiene servicio de escolta que lo aleja de su pueblo al que dice servir, come en restaurantes caros, se codea con las altas autoridades gubernamentales que, como ya vimos, lo apoyan con buenas limosnas; sus sacerdotes le temen por su talante autoritario y por su nula capacidad de escucha. Qué lejos está usted de obispos que ejercieron desde la sencillez y la caridad su labor de pastor y profetas –tan necesarios en estos tiempos aciagos que vivimos–, como Óscar Arnulfo Romero, Hélder Cámara o su antecesor José Salazar. Tome esto como la corrección fraterna de un humilde laico que pide por usted y por este pueblo católico tapatío, al que nos falta mucho por madurar en la fe y la caridad.

    Sergio Padilla

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