5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
PONTIFICIO CONSEJO "COR UNUM" | Bitácora | Edición:

REPERCUSIÓN DE “POPULORUM PROGRESSIO” EN AMÉRICA

Publicado en web el 19 de Agosto, 2010

“Las reacciones fueron contradictorias cuando la Encíclica “Populorum Progressio” fue leída en el mundo (1967). Hubo reacciones fulminantes de políticos, laicos y religiosos; pobres y ricos; revolucionarios y ascetas. Y así como hubo Diputados como los de la Cámara de Brasil que afirmaron que Paulo VI había escrito ‘uno de los más importantes mensajes de paz y de fraternidad, jamás dirigido al mundo’, y decidieron insertar el texto en los Anales de la Nación (¡), también hubo un órgano financiero norteamericano que consideró el mensaje como ‘marxismo recocido’(¡). Y entre los marxistas ‘colorados’ hubo ataques, aprobaciones reticentes, uso tendencioso del texto, y expectación. En el Congreso comunista de Karlovy Vary se dijo: ‘el Catolicismo se está convirtiendo de opio…en levadura” (¡). (Cfr. Introducción: Doctrina Social de la Iglesia”, Páginas 385-86; 6ª Edición).

28

Dr. Alberto Gutiérrez T. Formoso

Y en verdad, la Fundación Populorum Progressio, con sede en Roma en el Pontificio Consejo Cor Unum, es el ópimo fruto de la Encíclica del mismo nombre, promulgada por el Papa Paulo VI, a raíz de su visita pastoral a Colombia con motivo de la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, que vivimos allá en Medellín junto con su encuentro paternal con campesinos e indígenas sudamericanos. A ellos les expresó el conocimiento que él tenía de sus condiciones de miseria.
¡Vaya si lo habían hecho notar Monseñor Valencia, en Buenaventura, en pleno Chocó, zona pobrísima, y Mons. Leónidas Proaño, el benemérito Obispo de Riobamba en Ecuador; conocedor de la zona misérrima de Ibarra con su población afroamerindia! Este conocimiento le hizo decir: “Oímos el grito que sube de su sufrimiento…” Y lo movió a dar respuesta: “Seguiremos defendiendo…; continuaremos alentando…” Y fue así como nació el Fondo Económico de la Fundación para el Pontificio Consejo Cor Unum, fruto de la Populorum Progressio, Encíclica guía.

reunión del consejo administrativo
de la fundación

Hay sucesos de trascendencia que no son recogidos por el eco noticioso de los Medios. Así acaeció en este sacudido mes de julio, con la Reunión del Consejo Administrativo de la Fundación Populorum Progressio en Santo Domingo, República Dominicana, del 20 al 23 de julio. Sobre el tapete de la mesa de los miembros del Consejo se presentaron 230 proyectos para su estudio y valoración. Todos ellos, nacidos del corazón de las regiones más necesitadas de nuestra América: las indígenas, las campesino-rurales, las afroamerindias, las de los “pobladores” de las ciudades perdidas y favelas en la periferia de las grandes ciudades capitales.
La composición del Consejo de Administración, cuyo Presidente es el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez (que sesionó aquí en Guadalajara y concelebró en nuestra Parroquia de Santa Clara), respira representatividad múltiple de América, pues es de La Paz, en Bolivia; de Belém do Pará, en el estuario del Amazonas, en Brasil; de los llanos de Villavicencio, entrada a la Amazonía colombiana; de Yurimaguas, en los cañones de los Yungas, en Perú, de donde vienen los actuales y respectivos Obispos, miembros del Consejo, todos ellos Prelados Misioneros en sus territorios.
Este Consejo fue creado por Paulo VI en 1971 por un motu proprio que precisa sus objetivos e iniciativas humanitarias, así como su información recabada para el “Desarrollo Integral”, concepto-término pletórico de sentido, acuñado por el propio Pontífice.

la américa latina pobre, contemplada en los proyectos

El financiamiento de la Fundación para su aplicación en los Proyectos aprobados cada año tiene una peculiaridad notable: se repite y se agota y aplica casi todo el Fondo reunido durante el año anterior. Confianza plena en la Divina Providencia y la caridad fraterna. Hicimos la suma, por ejemplo, de este año 2010. Se contaba, grosso modo, incluyendo la aportación mayor del Episcopado italiano, con unos dos millones de dólares, y se aprobaron Proyectos en 20 países de América, a los cuales se destinaron 1’906,000 dólares.
Fondos especiales se canalizaron a Brasil, por su inmensidad; a Haití, por su coyuntura del desastre, 231,000 dólares. A Colombia y Perú, por sus Programas; pero el Fondo supo ayudar también a las Pequeñas Antillas, a Cuba, significativamente, a México en casos especiales, a toda Centroamérica, y a Argentina, Bolivia y Chile. Los requisitos de aprobación fueron, como siempre, estrictos; cristiana y financieramente hablando, y con una certeza de viabilidad sopesada.
Un hecho singular fue relevante en esta Reunión: la visita del Cardenal Juan Sandoval a Haití; su presencia y su sensibilidad pastoral quedó reflejada en la “Palabra del Pastor” de SEMANARIO (1°-VIII), y sería materia de reflexión y examen profundos; pero él lo condensó así: “Haití clama por ayuda”.
La consignación de esta reunión era obligada como un eco eclesial.

Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes responder o hacer un trackback desde tu sitio.

Responder

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


  • Artículos relacionados

  • Más en esta Sección

  • Todas las secciones

  • Números Anteriores

  • Enlaces


  • Publicidad












 
2012 Semanario – Órgano de formación e información Católica - | Entradas (RSS) | Comentarios (RSS)