San Felipe Neri
Publicado en web el 12 de Agosto, 2010
Profa. Raquel Guadalupe Núñez Rojas
Centro de Estudios Históricos “Fray Antonio Tello”
Al Norponiente de Guadalajara se encuentra uno de los barrios más antiguos de la ciudad, y en el centro de dicho barrio se ubica el templo que le ha dado su nombre, desde la época colonial. Nos referimos a la iglesia de San Felipe Neri, localizada en la esquina de las Calles San Felipe y Contreras Medellín, del Sector Hidalgo.
Con todo, hay muchos tapatíos que ignoran que la Patrona del citado templo es Nuestra Señora de la Asunción, cuya fiesta se celebra el día 15 de este mes de agosto.
A mediados del Siglo XX, cuando este bello templo era administrado por los Padres Jesuitas, San Felipe Neri tenía una actividad extraordinaria, pues era sede de las Congregaciones Marianas, tanto para señoras como para señoritas, además de que ahí se celebraban matrimonios de postín, se efectuaban concurridos Ejercicios Espirituales para jóvenes y era, en fin, centro de culto de variadas actividades religiosas. Hoy, como sucede con muchos templos ubicados en el centro de esta ciudad, a excepción de los domingos, San Felipe Neri se ve semi vacío, no obstante los empeños pastorales de su Capellán, el Padre Raúl Navarro Ramos, meritorio sacerdote diocesano, de reconocida devoción mariana.
Antecedentes históricos
Relatan los historiadores que a principios del Siglo XVII los límites de Guadalajara llegaban a la altura del Templo de Santa Mónica, y que al Poniente de esa iglesia había un terreno baldío, que era conocido como “La Palma”. Poco después, dicho solar fue ocupado por una modesta plazuela, concurrida y muy animada por los arrieros que llegaban a esta Capital de la Nueva Galicia y se albergaban en un mesón vecino.
Fue entonces cuando los Frailes Filipenses (llamados también Oratorianos), establecidos en esta ciudad a finales de dicho siglo en el anexo del desaparecido Templo de La Soledad, que estuvo situado al costado Norte de la Catedral -hoy Rotonda de los Hijos Esclarecidos de Jalisco-, recibieron, de parte del Obispo, Juan Santiago de León y Garabito, en el año de 1751, un amplio solar ubicado justo al Poniente de la Plazuela de “La Palma”, y al siguiente año iniciaron allí la construcción del Templo de San Felipe Neri y una casa anexa, destinada a lo que sería su Oratorio.
La realización de la obra duró 50 años (1752-1802) y estuvo a cargo del célebre alarife (equivalente ahora a un Arquitecto o Maestro de Obra) del Barrio de Mezquitán, don Pedro Ciprés, quien levantó este monumento colonial que es hoy orgullo de nuestra ciudad y uno de los más hermosos del Occidente de la República.
Descripcion del templo
El conjunto de San Felipe Neri es de una sobriedad extraordinaria, según las construcciones del Siglo XVII. Su frontispicio fue trabajado con la delicadeza de los artífices platerescos, siendo coronado por una torre majestuosa, verdadera obra maestra de su género, y considerada como una de las joyas más preciadas de toda esta vasta región.
Su fachada está ornada por un enorme retablo barroco, orlado por un filete de hojas de acanto, que termina en una graciosa ondulación. Son ocho pilastras estriadas que rematan en airosos capiteles corintios, las que sostienen dos cornisamentos que dividen el retablo en tres cuerpos. El inferior contiene dos nichos en concha con las imágenes de bulto redondo de San Francisco de Asís y de San Felipe Neri. El segundo cuerpo contiene la ventana del coro, en donde aparece el blasón filipense, flanqueado por otros nichos, destinados a las imágenes de San Francisco de Sales y San Pedro de Alcántara; y en el tercer cuerpo, encuadrada por pilares, se encuentra la escultura de la Asunción de la Virgen María, tallada en cantera roja.
En el eje, también puede apreciarse una escultura del Arcángel San Miguel, y a su derecha la de un pequeño San Cristóbal de gran movimiento.
El campanario monumental
Mas no cabe duda que lo que más llama la atención a propios y extraños, es ese poema en cantera de Huentitán que es la torre con su campanario de enorme monumentalidad en sus dos cuerpos. El primero, de base cuadrangular, cuenta con dobles arcos por lado; y el segundo es octagonal, con un arco por cara entre columnas jónicas, coronado por un remate en forma de campana y ondulado, que lleva en su base, inscrito en latín y caracteres góticos, versículos del Credo. Todo esto remata con el estilizado cáliz de una flor que servía de base a una imagen en miniatura de la Virgen de Zapopan, que un salvaje soldado derribó de un disparo, durante una ocupación de nuestra ciudad.
A pesar de las prisas con que vivimos actualmente, invitamos a los lectores para que se den una pasadita por el céntrico Templo de San Felipe Neri, con el fin de que admiren sus expresiones de sensibilidad arquitectónica, la pureza de sus líneas, la perfección de sus figuras y todos los elementos que conforman su fachada y su torre, tenida, como queda dicho, como el más bello testimonio del arte barroco en Guadalajara.
La Asunción de Nuestra Señora
Coronada de lirios y sin velo
entre purpúreas rosas resplandece,
y dormida en el tálamo parece
la Hija y Madre del Señor del Cielo.Alada turba con amante anhelo
“¡Sube -le dice-, y nuestro gozo acrece;
a la Patria feliz que te merece,
revestida de sol levanta el vuelo!Circundada del coro de doncellas
y bañada en purísima alegría,
entreabre humilde las pupilas bellasy asciende en carro de zafir, María,
y gloriosa, pisando las estrellas,
torna más claro el sempiterno día.José Sebastián Segura
(México, 1822-1889).
San Felipe Neri en los Pastoral
Dulce Natalia Romero Cruz
El Templo de San Felipe Neri, ubicado en el Centro de la Ciudad, y que tiene como Capellán al Padre Raúl Navarro Ramos, cuenta con una activa vida pastoral, atendida en su totalidad por personas de distintas Parroquias de la periferia y de fuera de la ciudad, debido a su particular situación en medio de una zona comercial, más que habitacional.
Los numerosos grupos y asociaciones que integran la Comunidad filipense son:
Adoración Nocturna (asisten 100 adoradores).
Cofradía del Santo Rosario (la conforman 80 personas).
Apostolado de la Oración (90 socios).
Vasallos de la Virgen de la Asunción (20).
Vasallos del Santo Niño de Praga (60).
Congregación Mariana de Mujeres (35).
Pastoral de la Salud (15).
Catequesis Infantil (asisten 50, y 10 madres de familia que reciben instrucción mientras esperan a sus hijos).
Catecismo de Mujeres Adultas (15).
Grupo de Hora Santa (10).
Cofradía de la Sagrada Familia (15).
Promoción Humana de Santa Bibiana (Institución de formación para capacitar Agentes de Pastoral, para atender enfermos, ancianos y alumnos irregulares. Actualmente hay 30 integrantes).
Equipo de Liturgia o de Formación.
Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión.
También ofrecen su apoyo dos Comunidades Religiosas, un Sacerdote Franciscano y otro Diocesano; los Misioneros de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta. Ocasionalmente, asisten Sacerdotes del Verbum Dei, algunos Padres Camilos y Religiosas y Enfermeras del Hospital Civil de Belén.
Además, funciona un Equipo Coordinador Básico, que “tiene una valiosa participación con ocasión de las Fiestas Patronales y la Restauración del Templo, de valiosa y marcada arquitectura”, comentó el Capellán Raúl Navarro, quien advirtió: “En lo pastoral tenemos como proyecto a futuro, no muy lejano, crear y consolidar la Pastoral Estudiantil, porque dentro de los límites parroquiales hay varios planteles educativos, tanto de Educación Primaria como de Secundaria y Bachillerato”.
Un gran festejo
“La Fiesta de la Asunción de la Virgen, es por excelencia la Fiesta Mariana, la más solemne de cuantas la Iglesia celebra en su honor”, según lo proclamó el Papa Pío XII públicamente en la Plaza de San Pedro, de Roma, en 1950. “Es también la Fiesta titular de todas las iglesias consagradas a la Santísima Virgen, en general. La Asunción es el glorioso coronamiento de todos los otros Misterios de la vida de María; es la celebración de la grandeza, de sus privilegios y de sus virtudes, que se conmemora también por separado en otras fiestas”.
En la Capellanía de San Felipe Neri las asociaciones y grupos organizaron quince peregrinaciones, una por día, comenzando el 1º de agosto. Todos los días de fiesta se celebró la Santa Misa a las 7 horas; a las 17.30 se rezó el Rosario y se organizó la Peregrinación; a las 18 horas, se ofició la Misa de la quincena, culminando con otra Eucaristía a las 20 horas.
Se desarrollaron, asimismo, algunos eventos especiales como la Misa de San Ignacio de Loyola, con solemne bendición del agua y renovación de promesas bautismales; hubo Veladas de Adoradores, Procesiones y Misas especiales, como la dedicada a la Virgen de la Asunción, en la que los fieles ofrecieron azucenas y manzanas, que distribuyeron a la entrada del Templo.
Este domingo 15 de agosto, que es el día de la solemnidad, habrá Mañanitas a las 7 horas; a las 12, celebración de Primeras Comuniones; de las 17.30 a las 21 horas, Rosario, Peregrinación y Misa de Función (con recepción de los socios de la Virgen de la Asunción), Eucaristía de Clausura y quema de castillo.
Además, durante todo el día se llevará a cabo una Kermesse con música en vivo.
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