5 de Febrero de 2012
Año XII
No. 783
En la Diócesis de La Paz, BCS | Iglesia en la Semana | Edición:

“Necesitamos muchas vocaciones sacerdotales”

Publicado en web el 3 de Septiembre, 2010

Crean estructuras, a pesar de sus carencias
Ya tienen Seminario Mayor; Guadalajara apoya

21Pbro. José Manuel Anceno Rivas

Monseñor Miguel Ángel Alba Díaz, tercer Obispo -desde el 28 de agosto de 2001- de la Diócesis de La Paz, Baja California Sur, recibió en su casa a Semanario, y no sólo abrió las puertas del lugar donde vive; también lo hizo con sus ideas, sentimientos e ilusiones. Conocimos de cerca al Prelado, oriundo de Monterrey, Nuevo León; varón sincero en sus palabras, claro en sus ideales, fuerte en sus emociones; directo siempre, pero con nobleza y amabilidad.

Jesuitas, los primeros misioneros

“Aquí la evangelización fue muy tardía -comenzó diciendo en amena charla Monseñor Alba Díaz- con respecto al resto de la República; los Jesuitas fueron los primeros que llegaron a estas tierras, sembrando una serie de Misiones y, sobre todo, arraigando la fe. Después llegaron los Franciscanos, los Dominicos; también acá trabajaron los Misioneros del Espíritu Santo y, desde hace poco más de medio siglo, los Combonianos, de los cuales todavía hoy, gracias a Dios, hay varios trabajando entre nosotros. Los primeros misioneros, principalmente, inculcaron gran devoción a la Santísima Virgen en sus advocaciones de Nuestra Señora de Loreto y Nuestra Señora del Pilar, pero también a San Francisco Javier, San Ignacio de Loyola, San Luis Gonzaga, San Francisco de Borja…”

Diócesis joven, que crea
sus estructuras

La Diócesis de La Paz comprende la mitad de la Península de la Baja California y tiene poco más de 73 mil kilómetros cuadrados. Su población es de medio millón de habitantes. Es una Diócesis joven, de sólo 22 años; está creando sus estructuras, con muchas carencias. “Apenas hemos abierto nuestro propio Seminario Mayor, ejemplificó Monseñor Alba. Tenemos necesidad de muchas vocaciones sacerdotales. La población últimamente ha crecido a un ritmo muy acelerado, con gente que ha llegado del varias partes del país. Nuestro Presbiterio también es muy heterogéneo; lo conforman sacerdotes venidos de diversas zonas de la República para atender a esta vasta y diseminada población que tenemos. Las localidades están muy separadas unas de otras, y mal comunicadas; la mayoría de ellas, pequeñas comunidades, son rancherías de dos, cuatro o siete familias.
“Estamos creando nuestra fisonomía como Diócesis; no tenemos una identidad propia, precisamente por esa heterogeneidad. Ante la diversidad de procedencias de las personas que han llegado a establecerse en nuestros pueblos y ciudades, tenemos un reto: llegar a ser una comunidad de hermanos, discípulos convencidos de Jesús y dispuestos a ser misioneros con el testimonio de nuestra propia vida, sin grandes aspavientos, sin protagonismo ni búsqueda de privilegios, y tratando siempre de que la gente de nuestra tierra pueda vivir mejor, pueda disfrutar de los verdaderos valores, y que el progreso material que se ve actualmente en nuestro territorio vaya acompañado también de un progreso cultural, moral y espiritual que nos haga ser personas más dignas, hijos de Dios”.

A formar conciencias con catequesis

A estas tierras, bañadas por el Océano Pacífico y el Mar de Cortés, también han llegado las ideas de despenalizar el aborto y de legalizar las uniones homosexuales. “El Estado está gobernado por la izquierda, que promueve estas causas; sin embargo, la gente acá es muy conservadora y no ha apoyado suficientemente tales iniciativas”, refirió el Obispo Miguel Ángel, nacido en 1951 y ordenado sacerdote en 1975, y quien antes de su arribo a La Paz se desempeñó como Obispo Auxiliar de Oaxaca durante seis años.
“La predicación y la catequesis -continuó diciendo- son recursos mediante los cuales se trata de formar a las personas en estos temas. Pero también, cuando han surgido las iniciativas que se han presentado al Congreso Local, hemos unido fuerzas con las demás Iglesias Cristianas, con las que tenemos muy buena relación, y con muchas otras personas que no son cristianas pero que también reconocen la dignidad especial del ser humano desde el primer momento de su concepción, las cuales se han unido a nuestra causa.
Actualmente existe una Iniciativa Ciudadana, en la que también nosotros participamos, y que está siendo presentada ante el Congreso Local, precisamente para lograr que se respete el derecho a la vida desde el momento de su concepción hasta su término natural, y está sustentada por veinte mil firmas de personas que no solamente la suscribieron voluntariamente, sino que la respaldaron con su credencial de elector y datos fundamentales para que pudieran ser reconocidas; todas ellas son, pues, personas mayores de 18 años”.

Trabajar juntos por el Reino de Dios.

A propósito de que en algunas causas han unido fuerzas con otras Iglesias Cristianas, el Prelado abundó: “Con las Iglesias Cristianas hemos tenido bastantes acercamientos. Hemos tratado de hacernos conscientes de que no somos enemigos, ni ellos de nosotros ni nosotros de ellos, y que nuestros enemigos son comunes; esto es, son todas aquellas cosas que se oponen al Reino de los Cielos, como la mentira, el pecado, la corrupción, la droga, el alcohol, la violencia, la desintegración familiar, y que, por lo tanto, podemos, en un respeto mutuo, trabajar asociados en muchas causas y también unirnos en la oración para que Dios siga bendiciendo a nuestro pueblo”.

Habitantes sencillos y generosos

También comentó el Obispo: “Las poblaciones con mayor fama turística tal vez son las menos bellas, menos hermosas, pues los lugares más hermosos son los que han conservado su natural entorno de una manera más respetuosa y serena. Pero, tanto el ambiente ecológico como el ambiente social y cultural de las personas de estos parajes, son bellos, y para ello basta visitar lugares como los pueblos de Guerrero Negro, Bahía Tortugas, Bahía Asunción, Punta Abreojos, Rosalía, Mulegé, San Carlos, Loreto… Ahí se encuentra gente sencilla, entregada y generosa. El entorno físico, como digo, es muy hermoso, pero tiene en su contra que año tras año es atacado por diversos huracanes y tormentas tropicales que causan muchos estragos; además, como estamos ubicados en tierras sísmicas, hay mucha gente que vive en medio del temor y la zozobra”.

Jalisciense, el actual
Rector del Seminario

Ochenta y ocho sacerdotes son los que actualmente atienden las Parroquias sudcalifornianas, muchos de ellos llegados de otros rumbos del país. Seis de los clérigos dedican su tiempo completo a la formación de los seminaristas. Uno de ellos, el Padre Gerardo García Jiménez, del Presbiterio de Guadalajara, jalisciense -de Tepatitlán-, es el actual Rector, José Concepción Gutiérrez García. Para los Cursos de 2010-2011, el Seminario paceño tiene inscritos 13 teólogos, 27 filósofos y 17 preparatorianos.
Monseñor Miguel Alba concluyó diciendo: “Lo que más disfruto son los paisajes; pero, sobre todo, el encuentro con las personas. A los sudcalifornianos los invito a que nos sintamos orgullosos de nuestra historia e identificados con nosotros mismos, para que, recuperando nuestra memoria, afiancemos nuestra identidad y nos lancemos confiados hacia el futuro”.

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