Epigramario
Publicado en web el 5 de enero, 2012Carmelo Lengo
Terminado el tiempo de jolgorio
Y descanso, ha llegado el día de
Recoger todo y volver al trabajo:
Se acabó la Navidad,
Ya pasó la Epifanía,
Y a todos nos llega el día
De enfrentar la realidad.
Con la fuerza ya repuesta,
Hay que tomar el relevo,
Subiendo, del año nuevo,
De enero la dura cuesta.
Se inicia la época de hacer buenos
Propósitos y promesas, la mayoría
De los cuales sólo quedan en eso:
Propósitos, mucha gente
Suele hacer en cantidad,
Con tal “firmeza” en verdad,
Que hasta llena un expediente.
Mas, por humanas flaquezas,
Los dejan sin realizar;
Bien se podrían comparar
Con políticas promesas.
Como siempre, este año han surgido
Por doquier visionarios y pitonisas,
Haciendo sus asombrosos augurios:
Notable clarividente
Nos vaticina, entre guiños,
Que nacerán muchos niños
Y morirá mucha gente.
Y entre otras profecías,
Da por hecho y como cierto,
Que febrero, año bisiesto,
Traerá veintinueve días.
Yo, por mi parte, deseo un feliz Año
Nuevo a todos los que leen este gran
Periódico de formación e información:
Para todos los lectores,
No sólo de Epigramario,
Sino de este Semanario,
Van mis deseos mejores.
Que reine en sus corazones
La paz y tranquilidad,
Y que el Rey de la Bondad
Los colme de bendiciones.
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