Pedagogía de la rectitud El maestro educa hacia la libertad, el bien y la felicidad
Publicado en web el 10 de mayo, 2012Auténticos educadores
La enseñanza, basada en la verdad y el amor
“No os dejéis llamar maestros, porque uno sólo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos”, (Mateo 23,8). Jesús es Maestro, nos enseña nuestra filiación divina, que se expresa en la libertad y la alegría. En la verdad vemos la fe, la libertad depende del amor, y la alegría está directamente relacionada con la esperanza.
Dulce Natalia Romero Cruz
Jesús enseña siempre con una visión completa, humana y divina, que abarca la racionalidad y la fe; no se fija en lo racional solamente, ni sólo en lo emotivo, sino que su hablar abarca todo el ser; llega a la mente y al corazón; se dirige a la razón y es, al mismo tiempo, poesía; describe lo natural y también lo sobrenatural; no hay mezcla de confusión, sino lógica y lucidez aplastante. Llena todo de detalles y anécdotas que facilitan la comprensión de quienes escuchan, cada uno a su nivel, pero deja para sus discípulos las cuestiones más complejas.
La pedagogía de Cristo diferenciadora es única, pues habla a un público diverso, de todas las edades y niveles de formación.
“No será tu maestro aquél a quien escuches, sino aquél de quien aprendas; ni lo será aquél que te dé explicaciones, sino aquél que deje en tu corazón huellas de su enseñanza; ni aquél que te ofrezca sus palabras, sino aquél que excite en ti sus mismos estados espirituales”: Sor Marly, Religiosa Dominica Contemplativa.
Algo más que información
Su amor pedagógico (a diferencia de los maestros de hoy) conmueve porque está hecho de vida. Sea cual sea el contenido de la educación, se notan las convicciones del maestro si pone su alma ahí, o si es un mercenario. Podríamos condensar la idea central de la enseñanza de Cristo en desvelar con su vida el Reino de los Cielos, la felicidad del hombre. No es una idea, sino la expresión de su alma. Consiste en ese tesoro único, el más preciado, que se encuentra en las cosas de cada día, cuando se hacen por amor. La fe en Jesucristo, que lleva al amor, es una fe viva, que no se ve como una imposición, sino como una necesidad. De ahí surge la lucha por una conducta recta, pues no puede hablarse de amor sin lealtad.
Algunos aspectos importantes de la pedagogía de Jesús son, que educa con autoridad porque es auténtico y habla con la verdad; educa en libertad porque ama; por eso no tiene miedo. Jesús educa en la felicidad, en la alegría que viene de Dios. Cristo es el Maestro completo.
(Herramienta)
Si quieres leer más acerca del tema, puedes citar http://www.es.catholic.net/educadorescatolicos/693/2138/articulo.php?id=27013.
La Iglesia: Madre y Maestra
La Iglesia Católica fue fundada como tal por Jesucristo para que, en el transcurso de los siglos, encuentren su salvación, con la plenitud de una vida más excelente, todos cuantos han de entrar en el seno de aquélla y recibir su abrazo. A esta Iglesia, columna y fundamento de la verdad (1Tim 3,15), confió su Divino Fundador una doble misión: la de engendrar hijos para sí, y la de educarlos y dirigirlos, velando con maternal solicitud por la vida de los individuos y de los pueblos, cuya superior dignidad miró siempre la Iglesia con el máximo respeto y defendió con la mayor vigilancia.
La Doctrina de Cristo une, en efecto, la Tierra con el Cielo, ya que considera al hombre completo, alma y cuerpo, inteligencia y voluntad, y le ordena elevar su mente desde las condiciones transitorias de esta vida terrena hasta las alturas de la vida eterna, donde un día ha de gozar de felicidad y de paz imperecederas.
Por tanto, la Santa Iglesia, aunque tiene como misión principal santificar las almas y hacerlas partícipes de los bienes sobrenaturales, se preocupa, sin embargo, de las necesidades que la vida diaria plantea a los hombres, no sólo de las que afectan a su decoroso sustento, sino de las relativas a su interés y prosperidad, sin exceptuar bien alguno y a lo largo de las diferentes épocas.
A cumplir
Nada tiene de extraño que la Iglesia Católica, siguiendo el ejemplo y cumpliendo el mandato de Cristo, haya mantenido constantemente en alto la antorcha de la caridad durante dos milenios, tanto con la enseñanza de sus preceptos como con sus ejemplos innumerables; caridad que, uniendo armoniosamente las enseñanzas y la práctica del mutuo amor, realiza de modo admirable el mandato de ese doble dar que compendía por entero la doctrina y la acción social de la Iglesia.
La herencia de Don Bosco
El maestro debe enseñar con alegría y con amor
La enseñanza parte del ejemplo, afirma Sacerdote Salesiano. Los niños y jóvenes viven un vacío de atención por parte de los padres de familia. El Profesor debe personalizar su atención al alumno, de manera que la formación sea integral.
Sonia Gabriela Ceja Ramírez
La Familia Salesiana surgió con la misión de “hacer el bien”. Don Bosco creyó que la mejor manera de ayudar a la juventud era a través de la educación, y así, la Congregación por él fundada, hizo suyo ese carisma, explicó el Padre Alejandro Martínez Kemp, Salesiano de Don Bosco, (SDB), Vicario Pastoral de la Comunidad Salesiana en Guadalajara y Referente del Colegio Anáhuac Revolución.
“Nosotros, por educación entendemos la promoción integral del ser humano. Tratamos de abarcar todas las dimensiones del mismo: la espiritual, la corporal a través del deporte, la intelectual con el estudio, la social mediante la convivencia y la laboral con nuestras escuelas técnicas. Nuestra misión primordial es salvar almas, salvar a los jóvenes, y Don Bosco escogió la educación como el gran instrumento”, afirmó.
En el mundo de los jóvenes
“El perfil de un maestro Salesiano es muy especial. Tiene qué cubrir la integralidad. Tiene qué educar con el ejemplo y, por lo tanto, debe ser una persona íntegra. En segundo lugar, tiene qué tener vocación de educar y de servir; de estar en medio de los muchachos, porque nuestra filosofía es educar entre ellos.
“Nuestro carisma es difícil de abarcar porque incluye todo lo que le interesa al joven. Por lo mismo, el maestro debe tener una personalidad muy flexible; es decir, interesarse en las modas de los jóvenes, en sus gustos, los lugares que frecuenta, el deporte, la música, el entretenimiento, etcétera.
“Nosotros jugamos en el recreo con los niños, los llevamos de paseo; yo les doy clases de guitarra, ando para arriba y para abajo. Para lidiar con los jóvenes se necesita optimismo, y ver en ellos las cosas buenas”.
La difícil tarea de educar a los padres
Pero el reto de la educación va más allá de las aulas y de los muchachos, pues actualmente los padres de familia también representan un desafío: “Antes había una estructura muy firme de roles en cuanto a la familia. El hijo tenía un gran respeto por la figura del papá y por los grandes maestros de la Sociedad, como el Médico o el Sacerdote; el Maestro, en la Escuela, tenía una autoridad social muy grande, y ahora no. Vivimos una especie de achatamiento. Es bueno que exista la confianza entre padres e hijos; pero, a veces, se cae en el igualitarismo, el ninguneo hacia los padres de familia. Ahora los niños y los muchachos les gritan a los papás. Hay mucha pérdida moral.
Y es que hay que recordar que estas generaciones son hijas de quienes nacieron en la llamada “Generación X”, caracterizada por la apatía y la rebeldía-conformista, que creció rechazando la religión, las tradiciones generacionales, el patriotismo e incluso a la misma familia.
“Los muchachos se dan cuenta de las contradicciones en que caen los padres de familia. Los regañan, pero, a la vez, les compran cosas y, por lo tanto, no constituyen una figura de autoridad. Cuando el papá quiere ganar imagen con el hijo, viene a la escuela y se pelea con el maestro, lo que afecta la labor del docente”, advirtió el Padre Álex.
La magia de una buena relación entre maestros y alumnos
“Antes, los papás le decían al maestro: ‘se lo entrego con todo y sentaderas’ (dando a entender que podía ‘cuerearlo’), mas ahora ya no es así; ahora los papás son muy delicados, aunque tampoco ayudan a sus hijos a forjar su personalidad y carácter”.
Es normal que entre alumno y maestro haya choques y fricciones, pero el trato puede mejorarse si los docentes siguen algunas reglas, como: “Ofrecer un trato amable y personal a cada alumno; si uno se interesa por la persona, el trato entre alumno y maestro cambia mucho. El maestro debe tratar de conocer sus nombres, sus problemas, interesarse por ellos.
“Para demostrar el cariño a los niños y adolescentes hay que promoverlos también fuera del aula, lo que hace que los muchachos den una respuesta diferente. Si uno los lleva de paseo, ellos se sienten queridos y promovidos, por ejemplo. Esto es importante, sobre todo tomando en cuenta que estas generaciones tienen un mayor vacío de atención, pues la situación económica actual obliga a que tanto mamá como papá trabajen fuera de casa”, concluyó señalando el Religioso.
Para estimular el compromiso de los laicos, que son mayoría dentro de las instituciones educativas salesianas, los Sacerdotes son conscientes de que son personas que tienen un hogar, una familia, que se cansan porque el perfil salesiano es exigente y tienen necesidades, así que tratan de que la paga al maestro sea buena.
La responsabilidad de moldear mentes y corazones
Sheyla Mayorquín Hernández es una mujer joven, Química Farmacobióloga de profesión, que desde hace aproximadamente cuatro años da clases de esa asignatura a nivel Preparatoria Tecnológica, en una escuela pública, y en el último año también, a nivel Secundaria, en un colegio particular.
Respecto a las satisfacciones que le trae ser maestra, Sheyla confió: “Algo que me motiva mucho es ver la cara de asombro de mis alumnos cuando descubren cosas nuevas o realizamos un experimento que les muestra una nueva visión. También, el afecto y aprecio que me demuestran, ya sea con detalles o palabras de agradecimiento”.
Motivar, el principal reto
En cuanto a los retos que enfrentan los miles de maestros que como ella sienten la vocación de compartir sus conocimientos con las nuevas generaciones, la docente comentó: “En ocasiones me encuentro con alumnos desmotivados, que no saben lo que quieren de la vida, tienen problemas familiares o de identidad. A veces, los padres de familia no apoyan o dan seguimiento a los muchachos; piensan que, por dejarlos en la escuela, nosotros debemos hacernos responsables de todo, cuando el pilar principal de la educación sigue siendo el núcleo familiar.
“En las cuestiones del Sistema, me encuentro con grandes vacíos de información o continuidad. Las últimas reformas, lejos de beneficiar a la Ciencia, nos han empobrecido; falta formación, incluso yo reconozco que a muchos nos falta Pedagogía al no ser Maestros Normalistas”.
La formación integran y el preocuparse por el ser humano
Sheyla da clases de Química en el Colegio Anáhuac Revolución, y ante la pregunta de si nota alguna diferencia entre las instituciones públicas y privadas, respondió: “En el caso del Sistema del Colegio Salesiano, me impacta mucho su sistema preventivo; la educación integral del muchacho; cómo forman buenos ciudadanos; la manera en que se dirigen al joven; la forma como los muchachos se desarrollan y demuestran el afecto, de acuerdo a como los educan; siempre buscan mediar las situaciones y tienen mucha iniciativa. Tenemos que invertir tiempo y esfuerzo, pero vale la pena.
“En el caso de un sistema público, se abandona mucho la parte integral; uno se limita a enseñarles lo que viene programado, pero no tiene ese acercamiento con el alumno; a veces no se les da seguimiento, entre otras cuestiones. Aclaro que no todo es así, pues hay compañeros que imparten en sistema público y tienen la misma actitud que en el sistema privado, pero sí se marca una gran diferencia”.
“El papel del maestro es fundamental, sobre todo cuando no se limita únicamente al aspecto académico, sino que se convierte en transmisor de otros valores como la responsabilidad, compañerismo, organización, tolerancia y respeto, que son algunas cualidades que nosotros tratamos de exaltar en los alumnos; destacar sus habilidades para que sean conscientes de ellas; sus aptitudes, las actitudes. Educar con el ejemplo es la máxima responsabilidad.
“En general el ‘saber, saber hacer y saber ser’, es algo integral”, concluyó la académica.
Un mundo alterno
No nada más formadores; a veces, hasta padres
Ya se está viendo la necesidad de educar a los niños, adolescentes y jóvenes mediante valores humanos, con la intención de que puedan desenvolverse y convivir en un ambiente sano, sin violencia y de respeto.
Dulce Natalia Romero Cruz
La misión del “Hogar Cabañas” es que los niños encuentren una casa que les brinde seguridad, protección, cariño, tratando de sacarlos de la situación difícil que cada uno haya vivido.
“La prioridad es procurarles un ambiente familiar, con cariño y con una educación fincada en valores humanos”, aseguró la Directora del Hogar, Amparo González Luna Morfín. “No puede dárseles una orientación abiertamente religiosa; sin embargo, se les da Catequesis (como una clase de Formación Humana). Les brindamos la oportunidad -a quien así lo desee- de asistir a Misa todos los domingos, porque tratamos de orientarlos para que tengan una mejor calidad de vida, con ética, que les sirva para poder adaptarse a la Sociedad y ser mejores ciudadanos”.
Formación integral
Además de la escuela oficial, dependiente de la Secretaría de Educación Pública, SEP (con Educación Inicial y Primaria, dentro de las instalaciones, pues los de Secundaria y Preparatoria asisten al Colegio Allende), también se les da formación ética. “Los que están más cerca de los chicos reciben una capacitación continua, y se está muy al pendiente de su manera de actuar y trabajar, porque son modelos para los pequeños y son quienes van a transmitirles los valores. Los Profesores de la Escuela, son escogidos y enviados por la SEP, pero sabemos que destinan a los Profesores adecuados, conforme a la mística de la institución, fundada hace 200 años por el Obispo Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo primeramente como “Casa de la Misericordia”, y después conocida como “Hospicio Cabañas”.
“El hecho de que los niños sean formados y educados con valores, es muy importante porque sabemos que en sus casas no los han tenido; han crecido en familias disfuncionales y con carencias -espirituales, educativas, económicas-, y tratamos de suplir esas deficiencias dándoles mucho cariño e instrucción, y además sembrándoles valores. También trabajamos con los papás, para marchar al mismo ritmo”.
La labor
Los niños del Hogar Cabañas son enviados por la Procuraduría de Justicia del Estado, y llegan en calidad de presuntas víctimas de delito. No son huérfanos. En el Hogar Cabañas, aparte de trabajar con los niños, también lo hacen con los padres, con miras a lograr en un futuro su reintegración en un ambiente más sano.
A los menores cuyos padres no respondieron al llamado, se les hace un proceso jurídico para lograr su liberación y puedan ser dados en adopción a una familia. En el Cabañas se admiten desde pequeños con un día de nacidos, hasta los 18 años de edad.
La docencia: un don
La Dra. Berenice Guerrero Arellano, Odontóloga y Maestra de Biología, Química, Microbiología y Parasitología en la Escuela de Enfermería de la Cruz Roja; y de Bioética, en Odontología de la UNE (Universidad de Especialidades), compartió con Semanario su testimonio como docente.
“Mi experiencia, en cuanto a ser Profesora de Bioética, la cual ayuda a razonar y entender el porqué de las cosas, analizado desde el punto de vista filosófico y antropológico, es que mis alumnos, al principio, no le tomaban mucho interés. De hecho, creían que sería un Religioso (a) quien se las impartiría; pero, conforme hemos ido avanzando, han visto la importancia y han ido creando conciencia, ya que hasta se determina cómo será su consulta en un futuro, porque se les argumenta cómo debe tratarse al paciente.
“Lo que más satisfacción me da es que la gente cambia su forma de pensar, va creando conciencia. Se me hace maravilloso el poder mostrar a los muchachos cosas que desconocían; que se convenzan, y no por mí, sino que logren la convicción por la razón de lo que se les muestra. Ésta no es una labor fácil; y menos, siento, como Profesora de Bioética, porque ahora hay mucho relativismo. La mayoría de la gente se acomoda las situaciones como mejor les conviene, creyendo tener la absoluta razón, por lo que cada quien compone su propia realidad y su verdad. También es un poco más complicado tratar con chavos universitarios, como a los que les enseño, que ya tienen un criterio definido, y en ocasiones no tienen ni principios ni valore.
“Otra problemática, con la que me enfrento, es que soy casi de su edad, seis años de diferencia. Sin embargo, creo que para ser maestro se necesita el don de la vocación, y cuando descubrí que podía hacerlo, me enamoré de esta profesión. Creo que más que la Odontología, la docencia es aún más trascendente, porque a la gente puede olvidársele quién le sacó o le tapó una muela, pero el conocimiento deja huella”.
La Bioética es una rama que se estudia en cualquier Universidad o Escuela en el ramo de las Ciencias de la Salud y en todas las Licenciaturas que vayan enfocadas a la atención de las personas en cuanto a Medicina. Es una ciencia que regula la vida humana en el campo de la vida y la salud, a la luz de los valores.
… a discusión
Mayo celebra, en mayo se discute
Pbro. Alberto Ávila Rodríguez
En los recuerdos vibrantes de emoción de la pantalla grande, nunca podrá olvidarse aquella página del Cine de antaño que en sus titulares rezaba: “Al maestro con cariño”. Una historia emotiva que daba cuenta de las dificultades de un maestro de color que enfrenta singulares momentos en el recinto de un salón de clases con alumnos indómitos; y cómo, a base de tesón y entrega, su clase lo hace el héroe de su corazón.
Y otra historia: dando saltos en el tiempo, nos encontramos otra película con situaciones comprometidas en el microuniverso del salón de clases. Un grupo heterogéneo, a cuyos alumnos su entorno directo e indirecto los hace sentir como “desecho de la Sociedad” por su origen, pues han salido de múltiples etnias “tercermundistas”. Ahí es donde entra el maestro y saca a flote al grupo con dignidad en materias de difícil aprendizaje, como es el cálculo matemático; una dignidad que, a los ojos de las Autoridades, se hace sospechosa, dado su origen humilde. Maestro y discípulos son vistos con desconfianza, porque para aquellos es un dogma que “nada bueno puede salir de ahí”. Y, sin embargo, han demostrado que con el esfuerzo conjunto del maestro y la clase, logran sus metas.
O, finalmente, la más mexicana de las comedias que enternecen y divierten, como “El Profe”, de Cantinflas, que nos revela que la sencillez y el trabajo artesanal de la constancia siempre dan buenos frutos. La docencia sencilla, pueblerina, que escribe con recato todos los días, nos das historias de quilates de candor y aprendizaje. ¿Y qué decir de aquella otra cinta, “Simitrio”, tan llena de chispa y simpatía entre el anciano maestro (José Elías Moreno) y sus inquietos educandos?
Pero podemos mirar también los titulares de mayo en la Prensa, que agasaja y destruye. Ahí están las “marchas magisteriales” en protesta por los sueldos bajos, la suspensión de clases, las aulas vacías, los líderes “charros”. Muchos recintos escolares del país, que no cumplen con los 200 días mínimos en el salón de clases. Las prebendas excesivas de los sindicalistas encumbrados y enriquecidos. O la contraparte, los “maestros de la talacha”, del decoro y el trabajo silencioso. ¿Cuáles maestros queremos recordar cada 15 de mayo? Hay aulas modestas, discretas, de trabajo puntual; las hay también cibernéticas, hechas para enfrentar la modernidad. Maestros del decoro, y otros, de los permisos permanentes. Están en la historia las maestras “viejitas” de la regla en mano, con la disciplina exaltada en su rostro. Están los maestros que hoy no quieren ser evaluados (¿habrá un temor innecesario?) Maestros, otros, cuyo trabajo de cada día les ha otorgado la “maestría”. Y algunos, también, que usufructúan su ausencia. Pongamos, pues, las cosas a discusión.
A TI, MAESTRO
¿Dónde quedó tu juventud, Maestro?
La dejaste en el campo y en la montaña,
allá donde hiciste un pueblo despierto
y una nueva esperanza del mañana?
¿Dónde quedó tu juventud? ¿Perdida?
¿U olvidada se quedó en la escuela;
allí, donde niños con risas cantarinas
por el espacio la imaginación les vuela?
La dejaste pasar con tal vehemencia,
que la vida ya un siglo te ha quitado;
pero venciste el misterio de la Ciencia
día tras día que ha pasado.
Entonces, tu labor no ha sido en vano
ni tu esfuerzo se quedó en la escoria;
cumpliste con tu fe de mexicano,
sin recibir laureles de victoria.
Será tu palabra un día reconocida
y escuchada por todos los humanos?
¿Sabrá valorarte el que te mira
con un libro y un gis entre las manos?
Esperemos con paciencia el resultado,
con aire tranquilo de esperanza.
a que la fe total te hayas ganado,
y de todos, la confianza.
¡Habla, habla tu verdad, Maestro,
y que nos humillen tu vida y tu presencia.
Si has demostrado ser héroe sin cetro,
también demuestra que tu voz es ciencia!
Y ya no serás de la montaña esclavo
ni tu voz se perderá en la sierra.
Se escuchará con emoción y halago
en todos los pueblos de la Tierra.
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