Oración y acción para una vida santa
Publicado en web el 12 de julio, 2012Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Ameca
El Santuario de Guadalupe, en Ameca, recibió a su nuevo Párroco y a su Vicario de una manera fraterna y con una gran esperanza. Por otra parte, a los Sacerdotes, se les dejó la encomienda de formar una comunidad santa, que se logra con mucho trabajo; pero, principalmente, con el testimonio.
Dulce Natalia Romero Cruz
El jueves 5 de julio, a las 12 horas, la comunidad del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad amequense, celebró, con una Eucaristía presidida por el Obispo Auxiliar José Trinidad González Rodríguez, la llegada de su nuevo Párroco, el Presbítero Sergio Hernández Rosales, y de su Vicario, el Padre Renato González Hermosillo.
La Solemne Misa fue concelebrada por 15 Sacerdotes, amigos y compañeros de generación del nuevo señor Cura y del Vicario. También estuvo presente el Vicario Episcopal de la Región de Ameca, Padre Jorge Orozco Villaseñor, Párroco del Señor de la Ascensión, en Teuchitlán, quien les dio la bienvenida a los Sacerdotes a esta Vicaría; al igual que el Decano de Ameca, Pbro. Luis Gerardo Gudiño Chávez.
Deben ser un ejemplo
Antes de iniciar la Celebración, se leyó el Nombramiento que envió el Cardenal José Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, mediante el cual se le notificó al Padre Sergio Hernández su nueva sede como Párroco. Se le encomendó, como principal tarea, “evangelizar y catequizar a los fieles y guiarlos de tal forma que ayuden a dar un verdadero testimonio de fe y de esperanza. Que la Palabra de Dios sea la fuente principal de su predicación”. Además, se le recordó que debe permanecer en comunión con el Papa, con el Obispo y el Presbiterio, comenzando con el Decanato y la Vicaría Episcopal que le corresponden.
Durante la homilía, Monseñor González Rodríguez felicitó a la comunidad parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe por participar en la Toma de Posesión y recibir de manera tan entusiasta y abierta a su nuevo Pastor. Agradeció la asistencia de familiares y amigos. Primeramente, al Párroco y al Vicario les recodó que deben vivir en comunión; al señor Cura Sergio Hernández le hizo algunas encomiendas que no debe dejar pasar como Guía de la comunidad, tales como trabajar en equipo, y la importancia que tiene la difusión del Evangelio para lograr todas sus metas y las que su ministerio le requiere. También le pidió llevar una vida de oración y acción, que son los pilares de la santidad; asimismo, fortalecer las diferentes pastorales, contribuir a la santidad de los fieles y promover la vida evangélica; todo esto, desde su testimonio personal, que tanto él como el Padre Vicario deben mostrar. Por último, agradeció a los Presbíteros por haber aceptado los designios de Dios, que por medio del Arzobispo les han sido encomendados.
Profunda gratitud
El Obispo Auxiliar entregó al Padre Sergio Hernández los Evangelios, la sede parroquial y las llaves del Sagrario, por lo que el Párroco, de esta manera, tomó formalmente posesión de su nuevo destino. También renovó sus promesas bautismales y sacerdotales.
Al finalizar, el Padre Sergio, con notoria emoción que no le permitió contener las lágrimas, agradeció el aprendizaje que han dejado en su vida sus familiares y todas las comunidades y sacerdotes con los que ha laborado pastoralmente, algunos de ellos presentes en la Eucaristía. Dio gracias, también, a sus nuevos feligreses por su recibimiento, y les aseguró que trabajarán juntos para construir el Reino de Dios. Después de la Misa, se ofreció una comida a todos los presentes.
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