20 de Mayo de 2018
Año XX
No. 1111
| Formación | Edición:

Ansiedad y depresión acechan a los jóvenes

Publicado en web el 14 de Mayo, 2018

Gloria Aguilar

Cuadros clínicos de ansiedad y depresión, así como comportamientos asociados al trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), son las principales enfermedades mentales que presentan actualmente los adolescentes.
Algunas de las señales de alerta son: cansancio excesivo y dormir más de lo normal, pérdida de interés por actividades que anteriormente eran de su agrado, baja repentina en el rendimiento académico, pérdida de peso y de apetito, baja autoestima, cambios abruptos de carácter, por ejemplo, de estar tranquilo o alegre, pasa a estar irritable sin motivo aparente.
El psiquiatra Luis Shigeo Cárdenas Fujita, adscrito al Hospital de Pediatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, advirtió que lo anterior puede causar problemas para el desempeño cotidiano, por ejemplo la fobia social o escolar, adicción a sustancias tóxicas, embarazo adolescente y lesiones físicas y explicó que la mejor manera de tratarlas es mediante una visita oportuna al médico, a través de una observación por parte de los padres, en los cambios de conducta que presenten sus hijos.
Lamentó que las enfermedades mentales sigan como un tabú, de manera que en muchas ocasiones, por temor o vergüenza, se busca solucionar estos problemas en casa, “pero no es lo recomendable”, recalcó al señalar que, hoy día, existe personal altamente especializado capaz de brindar tratamiento psicológico, psiquiátrico y farmacológico durante el lapso de tiempo que requiera el paciente.
“Muchas veces los adultos recurren a regaños, incluso les dicen a los adolescentes que los decepcionaron, pero hay que abordar esto con atención. Es claro que si un joven está atravesando por alguna de las situaciones ya descritas, la está pasando mal, está sufriendo de alguna manera. Nosotros podemos hacer intervenciones a nivel individual y también familiar”.
Por lo general, el tratamiento para un adolescente dura alrededor de ocho sesiones, una por semana, aunque hay pacientes que requieren de un seguimiento de varios años, porque la gama de patologías mentales es grande, e incluye unas graves e incapacitantes como la esquizofrenia.
“Hay a quienes les basta con una sola sesión; lo importante es buscar siempre asesoría especializada para mejorar la calidad de vida del joven a mediano y largo plazo”, concluyó.

formacion EDIT

Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar un comentario. Actualmente los pings no se admiten en esta entrada.

Responder

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>



  • Artículos relacionados

  • Más en esta Sección

  • Todas las secciones

  • Números Anteriores

 
2018 Semanario – Órgano de formación e información Católica – | Entradas (RSS) | Comentarios (RSS)