02 de Diciembre de 2018
Año XX
No. 1139
| Cultural | Edición:

Conchita Cabrera: Abrazar la Cruz con Amor

Publicado en web el 6 de Agosto, 2018

Sonia Gabriela Ceja Ramírez

Conchita Cabrera de Armida es una laica, esposa y madre de familia que es ejemplo de santidad en el mundo contemporáneo, ha aportado grandes beneficios para la sociedad y para la Iglesia.
Así lo explica el padre Eduardo Ramos Pons, MSpS, y Superior Provincial de los Misioneros del Espíritu Santo en Guadalajara:
“A raíz del monograma que se grabó en el pecho el 14 de enero de 1894, como un gesto de amor de Conchita, el Señor que no se deja ganar en generosidad, le regaló a Conchita, para beneficio de la Iglesia y del mundo, las obras de la Cruz.
“No es iniciativa de Conchita, es una iniciativa de Dios. Dios le empieza a mostrar que habrá estas obras de la Cruz que aunque nacieron en México son para todo el mundo.

1. “En orden cronológico, la primera es el Apostolado de la Cruz (1895), un grupo de bautizados que se unen a Jesús para, desde la Cruz, ayudar en la causa de la salvación. Es la santificación del dolor; hay mucho dolor en el mundo y entonces Jesús tuvo esta iniciativa.
Él fue el primer apóstol de la Cruz, se acercó a los que sufren, a los acongojados, a los agobiados. Esta no es una obra piadosa para rezar, es una obra apostólica, es lo que el Papa dice: Iglesia en salida.
“El Apostolado de la Cruz es salir al camino, en donde se cruzan las vidas: En el cruce de las enfermedades, en el cruce de las perplejidades; es acercarse al dolor humano. Es para todos los bautizados: Hombres y mujeres, laicos, consagrados, sacerdotes. La primera obra es vivir el sacerdocio bautismal.

2. “La segunda obra es una congregación religiosa contemplativa. Son religiosas de claustro que su dedicación es la adoración y el sacrificio, día y noche Adoración perpetua a Nuestro Señor. Se llaman Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, es decir, la Cruz chiquita que está clavada en el corazón de Cristo, o sea participar de la pasión interna de Jesús. Ellas nacieron en 1897.

3. “Después Jesús le inspira a Conchita otra obra, le dice, yo quiero como una liga de seglares, como un contingente que ordenado por mí, me ayuden en la salvación de la humanidad.
“Esa obra se llama Alianza de Amor con el Sagrado Corazón de Jesús. Es decir, vibrar con el corazón de Jesús, conocer los sentimientos del corazón de Jesús, latir sincronizadamente con el corazón de Cristo. Esa es una obra para laicos consagrados en el mundo, o sea los seglares, los que tienen que ayudar a Jesús con las obras del mundo, terrenas: Economía, cultura, política, educación, deporte, recreación, etcétera. Esa nació en 1909.

4. “En 1912 Jesús le inspira a Conchita otra obra que se llama ahora Fraternidad de Cristo Sacerdote, entonces se llamaba liga apostólica, que significa invitar a la jerarquía de la Iglesia a que también viva esta espiritualidad de la Cruz, a que se transformen en Cristo y hagan posible, por el apostolado y por la pastoral, que todo el género humano se transforme.
5. “Finalmente la quinta obra, somos los Misioneros del Espíritu Santo, que tenemos como misión promover la santidad en todo el pueblo de Dios, según el espíritu de Cristo Sacerdote y Víctima. Es decir, promover la santidad en el estilo de Cristo, o sea que haya muchos que asuman como suyo el estilo sacerdotal y victimal de Cristo. Esto es, vivir entregando la vida para que otros tengan vida; en otras palabras santificar el mundo.

Los frutos han ido creciendo
“De ese núcleo de cinco obras, han brotado otras 15 asociaciones y movimientos que tocan diferentes carismas y diferentes misiones.
“Por ejemplo, las Misioneras Eucarísticas de la Santísima Trinidad, las Misioneras Guadalupanas del Espíritu Santo, las Hijas del Espíritu Santo, las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, las Oblatas de Santa Martha, las Oblatas de Jesús Sacerdote, así como obras laicales, incluso juveniles como el CEC (Círculo del Espíritu Santo y de la Cruz) que luego se le reconoció también como Círculo de Estudiantes Católicos, o sea se ha buscado que los jóvenes vivan también la espiritualidad de la Cruz en el mundo, de ahí han brotado muchos líderes. Está ahora bajo la dirección del Episcopado Mexicano.
“Están también las Escuelas de la Cruz, que es la Espiritualidad de la Cruz vivida por los campesinos, hombres rudos pero que en el campo se vuelvan también colaboradores de los sacerdotes y los Obispos.
“Esto es un tema abundantísimo. Por eso es un gran regalo esta noticia de que el Papa Francisco haya emitido este decreto con el que reconoce la autenticidad del milagro que se atribuye a la intercesión de Concepción Cabrera de Armida”.
La obra realizada a través de Conchita se ha extendido prácticamente a todo el mundo.

Rumbo a la beatificación
La tradición reciente en la Iglesia es que la ceremonia de beatificación sea en el país de origen del Siervo o la Sierva de Dios, particularmente en el lugar donde se instruyó su proceso, es decir, donde murió. Conchita murió en la Ciudad de México, ahí se inició el proceso, es de esperarse que el lugar sea ahí, cuando el Papa lo establezca, apunta el padre Eduardo Ramos Pons. (La fecha será el 4 de mayo en la Ciudad de México en sede por definir; Semanario 1120, página 23).
“Estamos en México en un momento complicado y sin duda que esta beatificación también es en favor de México”.

concepcion cabrera de armida

En espera de otro milagro
A partir de que se firmó el decreto de aprobación del milagro que la convertirá en beata, se puede pedir su intercesión por otro milagro que la convierta en santa reconocida por la Iglesia universal. “Desde ya. No hay que dormirnos. El padre Félix, que heredó esta espiritualidad de la Cruz, de Conchita, se caracterizó por hacer las cosas de Dios rápido, lo que entendemos que es de Dios hay que hacerlo pronto.
Todavía existen familiares de Conchita, y por supuesto, están invitados a la beatificación.
“No queremos levantarnos el cuello pues finalmente no es por nosotros la beatificación de Conchita, es para la gloria de Dios. Es una mujer profeta, una mujer que trae un inmenso tesoro de Dios para la humanidad de estos tiempos. Es decir, tanta cruz, tanto dolor, tanta pena, tanta adversidad, tantos estados de vida humana indignos que requieren la salvación de Cristo.
“Todos estamos invitados, como Conchita, a ser canales del amor salvador o salvífico de Jesús. Hay que pedir, si tenemos algún enfermo o una necesidad, podemos rezar la novena a Conchita, por ejemplo.

¿Qué de ella, podemos imitar?
“La triada de virtudes de Conchita que podemos imitar son: amor, pureza y sacrificio. No se puede transformar uno en Cristo sacerdote y víctima, sino practicamos el amor puro y sacrificado. Para que nuestro amor sea puro hay que practicar el sacrificio, cosa que no les gusta a muchos en estos tiempos. Sacrificio entendido como el esfuerzo por agradar a Dios; no como un anularse, sino como decía San Agustín, hacer las cosas que a Dios le gustan.
“Conchita decía: No lo que yo, sino lo que Tu… No como yo, sino como Tu… No cuando yo, sino cuando Tu… No donde yo, sino donde Tu…
“Amor, pureza y sacrificio. El principal sacrificio es el de la voluntad, por lo tanto, amor, pureza y sacrificio no se dan sino se practica la humildad y si no se practica la obediencia.
Estas virtudes se convierten en frutos, por la acción del Espíritu Santo y que nos proporcionan la alegría. Hemos ido perdiendo esta característica de la alegría, el buen humor. Los verdaderos santos no son tristes, son pozo de alegría, de buen humor.
“Por eso Jesús en su programa de Reino dijo: felices, dichosos, bienaventurados… porque la alegría está presente y junto con la alegría, la amabilidad. Decía el padre Félix, el 50 por ciento de la santidad, consiste en la buena educación (buenos modales)”.
Finalmente el padre provincial dijo que “ojalá esta gracia, este regalo, que Dios nos concede, sepamos aprovecharlo aquí en México.
“México en muchos sentidos requiere hoy de estos hombres y mujeres luminosos por su fidelidad al Evangelio de Jesucristo. A nosotros nos queda clarísima la responsabilidad de dar a conocer muchísimo más a Concepción Cabrera de Armida. Como dice Mons. Christophe Pierre, ex nuncio apostólico en México, Conchita es la flor de México que exhala el perfume, la fragancia de Cristo sacerdote y víctima, en nuestro país. Laica, mística y apóstol”.

concepcion cabrera de armida4

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