Debemos estar atentos a fomentar las habilidades de los niños desde temprana edad, máxime cuando en ellos descubrimos algunas muestras de ingenio.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
La ley más elemental que puede garantizarnos una economía sana es no gastar más de lo que ganamos.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
No es difícil detectar en una empresa a quienes son buenos jefes. Y lo son porque también supieron obedecer y porque siempre aspiraron a superarse.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
No es necesaria la riqueza si sólo la utilizamos para subsistir y para ayudar a otros. A fin de cuentas, nada nos llevamos al morir.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
¡Cuánto permanecen en la mente las injurias recibidas, y cuán poco nos dura la memoria cuando alguien nos ayuda!
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
Para bien obrar, y comprobarlo, el que da debe olvidarlo… El que recibe, nunca.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
Un certero signo del bien obrar es el no agradar a los que hacen el mal.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
Un solo bien puede haber en el mal que involuntaria o voluntariamente hacemos: formularnos el firme propósito de no volver a cometerlo.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
Muchas personas cuidan con esmero el llevar una conducta intachable, y hasta la cultivan permanentemente porque bien saben que la confianza y la buena reputación son virtudes y méritos que se adquieren con muchos actos… pero se pierden con uno solo.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.
Se atribuye a los escritores españoles el haber dirigido al Doctor Don Juan Pérez de Montalbán este mensaje: “El ‘Doctor’ tú te lo pones; el ‘Montalbán’ no lo tienes, así que, quitándote el ‘Don’, vienes a quedar en Juan Pérez”.
Lic. Fernán G. Santoscoy Faudón.